Se dice cuando alguien se va a descansar, a bajarle un cambio o a hacerse el leso un rato, normalmente para evitar el calor, el estrés o algún cacho que se viene encima. Puede sonar cariñoso o medio irónico, como escaparse a un rincón piola para recargar pilas. Y sí, a veces es pura supervivencia.
"Ya, po, si el jefe anda terrible pesado y el sol está brígido. Vámonos a la sombrita un ratito, nos tomamos una agüita y después seguimos con la pega."