Se dice de alguien que está fuera de juego, como descolocado o sin enterarse de lo que pasa. En una charla, una fiesta o el curro, es el típico que va a destiempo, no pilla las bromas y se queda ahí, mirando al infinito. No es que sea malo, es que va en otra frecuencia, y se nota.
"En la cena todos a saco con las bromas y el salseo, y Miguel estaba en la esquina, con cara de GPS sin cobertura, sin pillar ni una."