En Santander se dice cuando alguien anda despistado, confundido o más perdido que un turista sin datos. Es como estar metido en un jardín, dando vueltas, viendo florecitas y sin enterarse de nada. Sirve para regañar con cariño o para burlarse un poquito cuando alguien la embarra por andar en la luna.
"Parce, ¿otra vez se te quedaron las llaves dentro del carro? No joda, usted vive en el puro jardín, póngase las pilas."