Se dice cuando alguien anda bien perdido, distraído o fuera de onda, como si su cabeza se hubiera ido al cerro y no trajera señal. No es que esté literalmente en el monte, es que no capta, no reacciona o no entiende lo que pasa. Ideal para el compa que vive en su mundo. Y sí, da risa decirlo.
"Le expliqué a Juan lo de la fiesta tres veces y nomás nada, estaba en el monte, como si le hablara en marciano y sin señal."