En Buenos Aires se usa para decir que alguien está en cualquiera, medio desconectado de lo que pasa o fuera de tema. Puede ser porque no se enteró de nada, porque está colgado o porque vive sin apuro mientras el resto está a las corridas. No siempre es literal, es más una vibra de desconexión total.
"Le conté lo del bardo en la oficina y me tiró: ¿qué bardo? Está en el campo mal, vive colgado y ni se entera de nada."