Se dice cuando estás en modo cero estrés, como si el mundo pudiera arder y a ti te diera igual. Es estar relajadísimo, despreocupado y sin prisa, tirado como lagarto al sol. Sirve para hablar de alguien que pasa de los problemas o que se toma la vida con calma. Y sí, da una envidia tremenda.
"Tenía que entregar el informe hoy y el jefe echando humo, pero yo estaba en el arrecife, con mi cafecito, mirando el celu y sin apuro."