Se dice cuando alguien se pone en modo artista y empieza a flashear ideas, planes o decoraciones como si estuviera armando una obra maestra. Suele llevar un toque de burla cariñosa, porque la persona está sobreactuando la creatividad o complicándola al pedo. En Córdoba se usa para pinchar un poco al que se la re vive.
"Che, el Nico cayó con cartón, silicona y luces LED para tunear el asado, ¿qué hace? Está diseñando mal, dejá de flashear y prendé el fuego."