Se usa cuando algo está muy chido, bien hecho o te sorprende para bien, como que te deja con una sonrisa de oreja a oreja. Es de esas frases que sueltas cuando algo te supera las expectativas y hasta te dan ganas de presumirlo. Y la neta, suena mucho más sabroso que solo decir que está bien.
Se usa para decir que algo estuvo increíble, muy chido, que salió mejor de lo esperado y dejó a todos bien contentos. Es como decir que algo fue una joya, que no le faltó nada y hasta sobró. Muy típica en México, sobre todo cuando la banda anda emocionada contando cómo se puso el desmadre.