Se dice cuando alguien anda con la suerte subida, como si el universo le estuviera echando la mano. Todo le sale bien sin esforzarse tanto o sin planearlo, y encima le caen regalitos de la vida. En Morelos se oye para señalar a ese compa que siempre la libra o le toca lo bueno. Da coraje, pero qué envidia.
"No manches, el Beto anda de chance: se encontró un billete en la calle, le dieron cambio de más en las tortillas y todavía le salió el asiento en la combi."