Se dice cuando estás medio triste, sin ganas o con el ánimo por el suelo. No es depresión clínica, más bien ese bajón de un mal día, una mala noticia o puro estrés. En Lima se oye bastante y queda perfecto para describir cuando andas apagado y necesitas algo que te levante, aunque sea una buena conversa.
"Hoy llegué a la jato y mi causa estaba de bajona porque lo explotaron en la chamba. Le dije: ya pe, vamos por un cevichito y se te pasa."