Se dice cuando algo está increíble, de lujo, finísimo, como para aplaudir con las orejas. También vale para alguien que va sobrado, que lo hace de diez o que está especialmente inspirado. Es jerga bastante de Madrid y suena a piropo moderno, de esos que te suben el ego en dos segundos.
"Tío, el conciertazo de ayer estuvo cremita, y el DJ remató con temazo tras temazo. Salimos de allí flotando por Gran Vía."