Se dice de alguien que está grandote y firme, como si fuera de cemento armado. Puede ser por físico, por postura o porque está plantado y no lo corrés ni con una topadora. Es un piropo medio bruto, bien de charla entre amigos, para marcar que alguien está re fuerte o re sólido.
"Che, ¿viste a Juan? Desde que mete fierros está como un edificio, lo empujás y ni se entera, parece que lo anclaron al piso."