Se dice cuando alguien anda mirando o escuchando donde no lo llaman, metiendo el cogote para sapear lo ajeno. Es el típico chismoso que se pega a la conversación de al lado como si fuera parte del grupo. En Antofa se usa harto para retar en buena o para tirar la talla al copuchento de turno.
"Oye, Claudia, deja de cogotear po, si estái en otra mesa y ya cachaste hasta lo que pidió el jefe, copuchenta."