Se dice cuando estás sin plata, quebrado, seco de verdad. Tan mal que contás las monedas y te da pena. Es la típica excusa honesta para bajarte de planes, pedir fiado o sobrevivir a puro tecito. Suena bien boliviano y bien gráfico, porque te deja claro que no hay ni para el pasaje.
"Hoy no me jodan con la farra, compa, estoy chuparseco. Si me invitan una salteña voy, pero si toca pagar, ni para el minibús tengo."