En Veracruz y en buena parte de México se usa para decir que algo está muy difícil, pesado o que impresiona un montón. Puede ser por lo complicado, por lo intenso o porque se pasó de lanza. Es de esas frases que sirven para todo: examen, chamba, calorón o un susto. Y sí, suena bien jarocha.
"No manches, el calor en el puerto está cañón, ya me ando derritiendo. Mejor nos lanzamos por una nieve y luego vemos si sí llegamos a la fiesta."