Se dice cuando alguien está en la luna, desprevenido y sin malicia, y por eso lo agarran fuera de base o lo sorprenden fácil. Es como andar distraído, confiado o medio bobo por un rato. En Monagas te lo sueltan para vacilarte cuando te pasa algo por no estar pilas.
"Chamo, yo estaba canguro y el pana me cambió el refresco por agua con hielo, y yo feliz, ni sospeché nada."