En Jalisco se usa para decir que alguien está dormidísimo, pero de esos que ya se desconectaron del mundo. No es una siestita, es sueño profundo, con ronquido incluido y cero chance de que se levante a la primera. También puede sonar a que anda bien a gusto, tirado y sin pendientes. Y sí, da risa verlo.

"Fui a tocarle a Juan pa’ que se apurara, pero el vato estaba bien cuajado y ni con el vecino echando gritos y el perro ladrando se levantó."

En San Luis Potosí se dice de alguien que anda bien ido, como atontado o medio dormido, sin reaccionar a lo que pasa alrededor. No es que esté “concentrado”, más bien está en modo zombie, pegado y sin pila. También puede sonar a que anda bien pacheco, según el contexto. Y sí, da risa verlo.

"No manches, el profe estaba bien cuajado en plena clase y nosotros echando cotorreo atrás. Le aventaron un borrador y ni volteó, nomás se quedó viendo al vacío como si nada."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!