En México se dice cuando alguien está durísimo para algo, o sea, que es muy bueno y la rompe. También puede usarse para algo difícil o intenso, tipo una tarea o una situación que se puso pesada. Es vulgarcito, sí, pero bien expresivo. Si lo dices con admiración, suena a halago.
"No manches, el Carlos está bien cabrón pa’ el fut, se echó tres goles y todavía le sobró aire pa’ burlarse del portero."