En el Meta se dice cuando alguien anda en la cima: súper animado, con la energía por las nubes o disfrutando como si no hubiera mañana. Es como estar en racha, con el ánimo alto y todo saliendo bonito. Suena bien llanero y sirve tanto para una fiesta como para un buen día cualquiera.
"Ganamos el torneo y Juan andaba arriba de la loma, brincando, gritando y armando la recocha con una pola en la mano."