Se dice cuando algo está hecho sin cuidado, a lo bruto o sin orden, como improvisado y medio tirado. También vale para alguien que anda despistado o funcionando en piloto automático, sin ponerle mucha cabeza. En Chile suena bien de calle y sirve para retar con cariño o para reírse de uno mismo.
En Atacama se usa para decir que alguien está en modo relax total, sin apuro y sin hacerse drama por nada. Puede ser porque está descansando, porque anda medio despreocupado o porque directamente está dejando que la vida lo lleve. Suena bien de playa, chela y cero estrés, para qué te voy a mentir.
Se dice cuando algo está hecho un desastre, desordenado o funcionando sin control, como si nadie estuviera a cargo. Aplica para una pieza, una pega, un grupo o hasta tu vida cuando se te va de las manos. Es bien chilena y suena a caos cotidiano, del que da risa después.