En Iquitos se dice cuando alguien está bajoneado, sin ganas o medio tristón, como si la humedad de la selva te hubiera apagado el ánimo. No es que estés enfermo, es más bien estar desinflado y con cara de pocos amigos. Suena suave, pero deja claro que hoy no estás para fiestas.
"Oye, causa, ¿qué fue? Desde ayer estás aguado, ni te animas a salir al malecón. Ya pues, vamos por un juane y se te pasa."