Se dice cuando un sitio o un plan está hasta arriba de gente y con ambientazo, de esos que no puedes ni moverte sin pedir permiso. Vamos, que lo está rompiendo y todo el mundo ha tenido la misma idea. Muy de feria, de concierto o de bar en hora punta. Y sí, da gusto, pero también agobia un pelín.
"Nos plantamos en la feria de Cáceres y, chacho, estaba petando la feria, ni pa pedir una caña había hueco entre las casetas."