Se dice cuando alguien está tan arreglado y tan fachero que parece peligroso, como que va a romper corazones o armar quilombo solo con aparecer. No es que haga daño literal, es puro piropo con picardía mendocina. Ideal para cuando alguien llega a la juntada y se roba todas las miradas.
"Che, ¿viste al Nico en el boliche? Cayó con camisa nueva y perfumito, estaba para el daño, nos dejó a todos pintados."