Se dice cuando algo o alguien ya está reventado, gastado o fuera de servicio, como para jubilarlo de una vez. Es ese “no da más” bien santiagueño, con humor y resignación. Puede ir para cosas, laburos o hasta una relación que viene a los tumbos. Básicamente: ya fue, a otra cosa.
"Che, esa heladera hace más ruido que bombo en peña, está pa' la chacarera. Antes de que te derrita todo, pegale una patada al ahorro y comprate otra."