Se dice cuando el ambiente está bien montado y hay vidilla: la fiesta va fina, la gente está a gusto y se nota el buen rollo. Vale para un bar, una cuadrilla, un concierto o cualquier sarao donde se está liando la buena. Suena muy de calle y bastante del norte, y entra sola.
"En San Fermín nos metimos en un bar random y, entre kalimotxo y charanga, uno suelta: está majo el cotarro por aquí, ¿eh? ¡Pues a quedarse!"