Se le suelta a alguien que anda demasiado emocionado, acelerado y feliz, como un chamo cuando por fin sale de bachillerato y siente que el mundo es suyo. Sirve para decir que está a tope de energía, con una euforia contagiosa y cero paciencia para quedarse quieto. Tiene su gracia porque pinta la escena perfecto.
"Marico, ¿viste a Juan? Desde que lo llamaron pa' ese trabajo en la playa anda como un carajito salido de bachillerato, brincando y hablando hasta con los perros."