Se dice cuando un plan, un lugar o el ambiente están bien buenos y, de paso, se antoja rematar con tacos. Es como aprobar el sitio con sello de barrio: aquí se come rico, se la pasa uno a gusto y no te vas con hambre. Muy de compas y bien casual.
"Salimos del antro y el Dani dijo que aquí está chido para echarse unos tacos, así que caímos a la esquina por unos de suadero bien atascados."