Se dice cuando te pegás una siesta bien larga y bien calentita, de esas que el frío patagónico te pide a gritos. Te tirás con mil frazadas, apagás el mundo y quedás en modo hibernación total. No es una cabeceadita, es desaparecer un rato como oso en invierno. Una gloria, la verdad.

"Che, con este viento y el asado que me clavé, me echo una siestita patagónica y si me buscan, que sea mañana."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!