Expresión muy usada en Falcón para hablar de emborracharse duro, de esas rumbas donde se bebe sin medir y se termina viendo doble. Normalmente implica perder la noción del tiempo, amanecer con una resaca criminal y con lagunas mentales. Es como decir que la farra estuvo tan buena que el cuerpo después pasa factura, pero igual uno repite.
Se dice cuando te vas de rumba y acabas bien prendido, o sea, te emborrachas fuerte. Es el plan clásico de fin de semana: música, panas, playa o bar, y cero responsabilidad al día siguiente. Ojo, no es “tomarse una”, es ir con todo. Y sí, suele terminar en historias que dan pena ajena.