En Guerrero, echarse una nieve no va de frío ni de muñecos de nieve. Es más bien irse a dar el rol tranqui, relajarse y pasarla chido con la banda, ya sea en la playa, en la plaza o donde caiga. Puede incluir chisme, risas y cero prisas. Y sí, suena raro, pero pega.
"Ya salí del jale, caile al zócalo y nos echamos una nieve con la banda, un chismecito leve y luego vemos si nos lanzamos a la playa."