En Puerto Rico se usa para decir que te diste una dormida bien pesada, de esas que caes redondo y no hay quien te levante. No es una siestita fina, es un sueño largo y profundo que te deja nuevo, pero también te puede arruinar los planes si te pasas. Y sí, da gusto.
"Yo iba pa' la placita, pero me eché un tostón en el sofá y cuando abrí los ojos ya estaban recogiendo. Me quedé como un bebé, pero qué papelón."