Tradición manchega legendaria que consiste en buscar cualquier excusa para tomar una siesta reparadora, aunque hayas dormido más de ocho horas.

"Después de zamparme ese gazpacho manchego, me voy a echar un rato que la vida contemplativa no se hace sola."

Se usa para decir que te vas a recostar un momento para descansar, echar una pestañita o desconectarte tantito. No tiene que ser una siesta formal, puede ser en el sillón, en la hamaca o donde caiga. En Querétaro lo oyes mucho en plan tranquilo, de sobremesa y sin prisas. Bendita costumbre.

"Compadre, después de la comida me eché un rato en la hamaca y cuando abrí los ojos ya andaban los chamacos gritando y el café frío."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!