En Aragua se usa para hablar de una siesta corta, de esas que te tiras en el sofá y te desconectas un ratico del mundo. Pero ojo, según el tono y la malicia del momento, también puede significar tener un rapidito sexual. Es de esas expresiones dobles que hacen que la conversación se ponga picante sin decirlo tan directo.
En Caracas se usa para decir que te vas a tomar un traguito de licor, normalmente algo fuerte, para bajar el estrés y entrar en modo relax. Puede ser en la casa, en un bar o en la esquina con panas. Ojo, en otros países también puede sonar a otra cosa más subida de tono.