Se dice de quien se mete a una materia, curso o taller nomás para cobrar la beca, el apoyo o el descuento, y luego desaparece como fantasma. Está “inscrito”, pero no va, no entrega y ni sabe qué onda con la clase. Es el arte de vivir del trámite. Feo, pero ingenioso.
"El Juan anda bien relax echándose la beca en cálculo, ya van tres meses y todavía pregunta quién es el profe y dónde queda el salón."