Se dice cuando alguien le mete ganas de verdad a algo, con coraje y sin rendirse aunque la cosa esté dura. Es como ponerle corazón, aguante y esa verraquera bien de la tierrita. Sirve para estudiar, trabajar o salir de un lío. Suena fuerte y motivador, de esos que levantan.
Se usa para decir que alguien se esfuerza a lo bruto, que mete toda la energía, la pasión y hasta el cansancio en lo que está haciendo. Es como decir que no se rinde ni a palos y que le pone corazón al asunto. Suena intenso porque la idea es que la persona se deja la piel, casi literalmente.