En Extremadura se dice echar un mulón cuando alguien se va a pegar una siesta larga y profunda, de esas que te dejan doblado en el sofá con la baba colgando. Es como desconectar del mundo después de comer, dormir a lo bestia y levantarte sin saber ni en qué día vives. Y oye, tiene su arte.
"Niño, después del cocido de mi abuela voy a echar un mulón que si se quema el pueblo me entero mañana por el Facebook del ayuntamiento"