En Guárico se usa para armar una reunión improvisada en el campo, casi siempre parrillita, música recia, cuentos del llano y gente cayéndole sin mucha planificación. Es como decir que se va a montar la juntadera sabrosa, con carne en la brasa, birras frías y la conversa echando chispas. Suena tranquilo, pero uno sabe que termina tarde.
Se dice cuando te lanzas a pillar algo al vuelo, como si le tirases un lazo para que no se escape. Vale tanto para atrapar algo de verdad como para aprovechar una oportunidad antes de que te la quiten. Suena a campo y a prisa bien entendida. Si dudas, ya vas tarde.