Se dice cuando le das a alguien un golpecito en la cabeza, normalmente con los nudillos, para corregirle o espabilarle. Puede ser medio cariñoso o medio regañina, según el tono y la confianza. No es una paliza, es más bien un aviso rápido de: anda, deja de hacer el tonto. Clásico de familia.
"Ayer le eché un coscorrón a Dani por querer pirarse del bar sin pagar los pinchos. Luego se hizo el loco, pero al final aflojó la pasta, el figura."