En Sonora se usa para decir que le das la vuelta a un problema, lo esquivas o lo manejas con maña para salir sin raspones. Como el torero que mueve el capote y evita el golpe, pero en versión vida real: broncas, regaños, chismes o pendientes. No es magia, es colmillo y tantita labia.
"Mi compa llegó tarde, el jefe ya andaba bien bravo y aun así lo capoteó con una excusa y un café. Al rato ya estaban riéndose y ni reporte le metieron."