En la Costa, sobre todo por Atlántico, se dice cuando alguien está trabajando duro, metiéndole mano sin quejarse y sin parar. Viene de la idea literal de darle a la pala, como en obra o en el campo, pero se usa para cualquier camello pesado. Suena bien costeño y bien sudado, la verdad.
"Mano, desde las seis estoy echando pala en ese camello y el jefe todavía quiere que me quede, no joda, inviten aunque sea una Pony."