Se dice cuando te acomodas bien a gusto, en plan relax total, como tirarte en la silla o el sillón y ya no moverte ni aunque te hablen. Es esa postura de: hoy no se hace nada, nomás descansar. Suena muy de casa, de visita con confianza y cero prisas. Una joyita para el modo flojera.
"No manches, carnal, cáele al cantón, pedimos unas chelas y echamos la silla viendo series hasta que se nos peguen los ojos."