Se usa cuando alguien habla de sobrevivir a toda la semana de curro, normalmente con tono resignado y un poco de drama. No es solo trabajar, es aguantar el chaparrón de madrugones, jefes pesados y cafés recalentados. Es como decir que la semana va a ser larga y que ya estás cansado solo de pensarlo.
En Oaxaca se usa para hablar de irse de fiesta todo el fin de semana, como quien dice que va a desquitar la chamba y tirar barrio con todo. Es ir al baile, al fandango, a la chela y al relajo sin culpa. Básicamente es entregarse al desmadre sabroso, y la neta suena hasta saludable.