Expresión bien del sur de Chile para decir que te pones a bailar a tu manera, suelto de cuerpo y sin estar pendiente de si te sale el paso “correcto”. Es dejarse llevar por la música, meterle actitud y cero vergüenza. No es bailar bonito, es bailar con personalidad. Y sí, suele contagiar.
"En la peña estaban todos tiesos mirando el escenario, así que me puse a echar la choreza y en dos canciones ya tenía a medio pueblo zapateando conmigo."