En Moquegua, doblar no es solo girar en la esquina. También se usa en plan broma para decir que has comido a lo bestia y quedas pesadísimo, como si el cuerpo se te fuera a doblar del empacho. Es la típica exageración después de un buen banquete, de esos que te dejan tieso en la silla.
En Campeche, doblar es irse de fiesta con todo, sin miedo al desvelo ni a la cruda. Es salir a pistear, bailar, reírse de todo y terminar medio desparramado, como tortilla en comal. No es solo tomar, es entregarse a la parranda con tanta alegría que al día siguiente apenas recuerdas cómo llegaste a tu casa.