Palabra muy andaluza para decir que algo provoca una risa brutal, de esas que te dejan sin aire y con la barriga doliendo. Es como decir que la situación fue tan graciosa que acabaste destrozado de la risa. No es fina ni elegante, pero tiene una fuerza y una gracia que dan gustito usarla.
Cuando algo te hace reír tanto que casi se te descuelgan las costillas del esqueleto. La mejor terapia asturiana.