En Anzoátegui se usa para decir que alguien está reventado del cansancio, sin fuerzas ni para parpadear. Es ese nivel de agotamiento después de un día largo, de mucho trabajo o de una rumba que se fue de las manos. No es solo estar cansado, es sentir que te pasó un camión por encima, y la verdad es que suena bien dramático.
En Aragua, estar derrotado no es que perdiste una pelea, es que estás pelando bola, sin un medio en la cartera y viendo las vitrinas por deporte. Es cuando no te alcanza ni para un cafecito y te toca vivir de las invitaciones ajenas. Es una forma dramática y muy venezolana de decir que estás en la ruina económica total.