Dicho bien de barrio para cuando alguien se manda un pedo criminal y se hace el boludo, como si no hubiera pasado nada. La gracia está en la imagen: dejaste al chancho patinando en la pista y saliste caminando tranquilo. Se usa para señalar al culpable entre risas y acusaciones al aire.
"No me miren a mí, eh. Alguien dejó el chancho en la pista y ahora el living parece parrilla mal apagada. Abran la ventana, che, que me lloran los ojos."