Se dice cuando estás sin pilas, agotado o medio zombie, como si tu cuerpo estuviera en modo ahorro de energía. Vale para cansancio físico, mental o social, cuando ya no te da la vida y necesitas recargar sí o sí. Es la típica frase moderna de compararte con el celular. Y sí, pega fuerte.
"Mano, después de subir y bajar todo el día, estoy con la batería baja. Me siento en la plaza, me meto un cevichito y una Inca Kola, y recién vuelvo a la vida."