Se dice de alguien que tiene perrenque, o sea, empuje, aguante y ganas de echar pa' delante aunque esté cansado o la cosa esté dura. Es la típica persona terca en el buen sentido, que no se rinde ni a palo. En Boyacá suena a orgullo: puro verraco con energía de sobra.
"Ese man es de perrenque, anoche se trasnochó camellando y hoy igual madrugó a trotar como si nada, ni un quejido."