Se dice cuando alguien le pega a otra persona bien duro, ya sea para tumbarla o para darle una golpiza de las que dejan lección. Es una forma muy de rancho de decir que lo dejaron fuera de combate. Suena chusco, pero la idea es clara: le acomodaron los golpes sabroso.
"No te metas con Juanito, compa, que al Chucho le dieron en su maíz el otro día y lo dejaron viendo estrellitas, bien mansito."